CIENCIA VIVA: VENEZUELA COMO EL LABORATORIO ECONÓMICO DEL SIGLO XXI
Suele decirse en los pasillos académicos que la economía es una ciencia social en desventaja frente a las ciencias naturales porque carece de un laboratorio tradicional. Un físico puede aislar una partícula en un entorno controlado; un químico puede predecir una reacción exacta en un tubo de ensayo. El economista, en cambio, depende de la historia, la estadística y los modelos abstractos para intentar comprender el comportamiento humano. Sin embargo, para quien decide estudiar economía en Venezuela, esa premisa se invierte por completo. El laboratorio existe, no tiene paredes, mide poco más de 916.000 kilómetros cuadrados y sus dinámicas están más vivas que nunca. Estudiar esta carrera en el contexto venezolano transforma la teoría en algo visceral. Los manuales universitarios, repletos de curvas de oferta y demanda, modelos de inflación y teorías de política monetaria, dejan de ser abstracciones matemáticas para convertirse en la...