QUE NOS OFRECE LA DOCTRINA SOCIAL DE LA IGLESIA
Recientemente nos visitó en la Universidad Monteávila el P. Giancarlos Candanedo, oriundo de Panamá, pero radicado en México, muy versado sobre los temas de la Doctrina Social de la Iglesia, alertándonos sobre la urgencia de considerar estas enseñanzas socio políticas emanadas del Evangelio de Jesús y convertidas en Magisterio de la Iglesia Católica, para tenerlas como referencia ante la nueva realidad social en Venezuela.
Nos hizo Candanedo reflexionar sobre los problemas de fondo no sólo de la realidad social venezolana sino mundial, planteándonos un recorrido fascinante por la historia del pensamiento social de la Iglesia, enumerando las premisas básicas de la DSI como lo son el Bien común, la subsidiaridad, la solidaridad, la fraternidad y la participación con énfasis en la dignidad de la persona humana.
Esto nos llevó a pensar en cómo hemos pasado de la respuesta humana a la Revolución Industrial hasta la respuesta al vacío existencial y la crisis de cuidado social actual en las sociedades posmodernas, demostrando el interés y la necesidad de la atención a la persona, lo que se nos muestra necesario y urgente para este año 2026 en Venezuela especialmente, dado los cambios constantes que se abordan día a día.
Desde el texto de Domènec Melé titulado ‘Cristianos en Sociedad’, pasando por el arco magisterial que va desde León XIII a León XIV, centrado en el Bien Común, la Familia y la Educación, podemos sintéticamente concluir, ante el planteamiento de Candanedo, lo siguiente:
Desde la historia entender el rumbo desde El Despertar Social a la Civilización del Amor
1. El Origen: Justicia y Propiedad (León XIII - Rerum Novarum)
León XIII puso la primera piedra al defender que la economía no puede estar separada de la moral. Destacó que la defensa del trabajador y el derecho a la propiedad, debe estar incluida en el análisis de la validez de la existencia de la propiedad privada, pero siempre bajo una función social.
Melé toma de aquí la noción de que el cristiano debe intervenir en las estructuras para evitar la explotación.
2. La Consolidación: Libertad y Persona (Juan Pablo II - Centesimus Annus)
Un siglo después, el enfoque se movió hacia la libertad del individuo y el valor del mercado, pero con una advertencia severa contra el consumismo. La empresa no es solo capital; es una comunidad de persona, y esto queda claro en la propuesta de Melé, ya que es la base de su ética empresarial. El trabajo es un camino de santificación y desarrollo humano.
3. La Expansión: Ecología Integral (Francisco - Laudato Si)
El Papa Francisco nos recordó que el Bien Común incluye el suelo que pisamos y el aire que respiramos, por lo que "Todo está conectado". La crisis social y la ambiental son una sola. La responsabilidad social del cristiano se vuelve global y generacional.
4. La Culminación: El Corazón y el Servicio (León XIV - Dilexit te)
En este 2026, la exhortación de León XIV llega para dar alma a toda la estructura anterior. Si los papas previos nos dijeron qué hacer, León XIV nos recuerda por qué y desde dónde (el amor).
El compromiso con el descartado como reflejo del amor de Cristo es más que urgente y la acción social no ha de ser sólo filantropía, ha de ser un desborde de la caridad cultivada en la fe. Más en nuestra realidad actual tan necesitada de verdaderas expresiones de amor y solidaridad.
Desde este marco conceptual breve podemos esbozar como conclusión final que para Domènec Melé, apoyado en este magisterio de la Iglesia Católica, la transformación social depende de dos engranajes fundamentales:
1. La Familia: El primer laboratorio del Bien Común, ya que desde León XIII hasta León XIV, la Iglesia ha sido clara, la familia es la "célula primera y vital de la sociedad". Es donde se aprende que el Bien Común consiste en que el otro esté bien. Es el refugio contra la deshumanización tecnológica que denuncia León XIV en Dilexit te. Sin familias sólidas, las instituciones del Estado pierden su sentido ético.
2. La Educación: Formación de la Conciencia Social, esto, según Melé y el magisterio comparado, tiene una misión doble. En primer lugar, hacia dentro, lo que incluye descubrir la dignidad personal (ser hijos de Dios). Y en segundo lugar una visión hacia afuera, donde se ha de desarrollar la competencia técnica para servir mejor. Educar hoy, bajo la luz de Dilexit te, es formar personas que no solo "sepan", sino que "sientan" el dolor ajeno y actúen para repararlo.
En conclusión, el hilo conductor de la DSI desde 1891 hasta 2026 es el reconocimiento de que el hombre es el camino de la Iglesia. Somos llamados a ser ciudadanos técnica y profesionalmente brillantes, pero movidos por un corazón que, como dice León XIV, ha sido amado primero para poder amar a los demás a través de la justicia y el servicio. En Venezuela necesitamos claridad en la centralización de la persona humana ante cada proceso futuro. Por el bien del país y de las generaciones futuras hoy debemos volver la vista hacia la Doctrina Social de la Iglesia y su aporte a las realidades económicas y sociales con base en la dignidad de la persona.
Escrito por Rodolfo Bolivar.
Publicado por Yulieth Boutros.
Comentarios
Publicar un comentario